domingo, 9 de diciembre de 2007

PEI Buenos Aires 2007

Algo que no puedo dejar de mencionar que creo que cada lugar queda violado después que los del workshops pasamos por ahí... se timan demasiadas fotos ... viva lo digital, sin embargo aveces lo encuentro casi abusivo lo... tal vez me equivoco.



Ya pasó la mitad del worskhop, el panorama es dificil de caracterizar con un solo adjetivo.
Hay workshops muy diversos y complementados con actividades interesantes, siempre una cuota de azar hará que la anécdota ocurra... por ejemplo el micro camino a la casa diseñada por Le Corbusier.
Está bueno que seamos de diferentes carreras y diferentes países, el intercambio siempre es bueno y enriquecedor. Están los que dibujan todo, los que fotografían todo y los que garabateamos, los que registramos lugares o momentos y también los que hacen todo.
El paisaje que vamos recorriendo es muy variado en lo que a recorridos respecta, Buenos Aires, El Tigre, La Plata... por lo pronto es dificil reconocer los improvements pero sin duda todos estamos incorporando conceptos ajenos a nuestra especialidad en lo que a diseño respecta. vamos por más!
Me pone de mal humor que no encuentro mi bitácora, espero no haberla perdido.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Es algo Simultáneo y Provisorio

MIENTRAS TANTO

Mientras, por ejemplo, entre Buenos Aires, Argentina y Paris, Francia … ¿hay 5 horas de diferencia?

Mientras en Paris el ciudadano medio se despierta para ir a trabajar, el ciudadano porteño: duerme.

Repito...

Como seres humanos que somos vivimos en un tiempo y un espacio, sólo en ellos existimos.

El tiempo pasado, como el tiempo futuro son ilusiones, el presente es la única realidad tangible y es tan aprehensible como una nube. ¿Vivimos acaso en un pasado reciente y constante que se actualiza instantáneamente?

Las fotografías no “capturan el momento” sino que solo, y en caso de haya luz en ese momento, generan una imagen, una prueba física de que ese momento existió.

Así mismo, 5 minutos de estudio, sueño, espera, relajo, diversión, tedio, producción de algo (por ejemplo) ocupan los mismos 5 minutos que cualquier otro fenómeno que se acontece en el mismo tiempo, sea simultáneamente o no.

Es la angustia que me genera el paso del tiempo y su aprovechamiento y/o desaprovechamiento lo que me hace cuestionarme, cómo diferentes situaciones transcurren simultáneamente y la percepción del tiempo en ellas según cada “espectador” o “protagonista” de la situación varía en cada caso.

Pensando en la videoinstalación

Requerimientos:

-Un cuarto pequeño.

-Instalación eléctrica básica.

-Dos reproductores de DVD.

-Un televisor

-Un proyector.

-Una máquina de humo.

-Tres relojes de pared.

La propuesta para la videoinstalación:

Por fuera de la habitación, junto a la puerta de entrada se colocarán los tres relojes de pared, con respectivos carteles debajo de ellos, dando cuenta del lugar al que ese horario corresponde.

Uno con el horario de Francia, otro con el horario de Argentina y otro con sus agujas detenidas, simulando ser el horario de un país cuyo tiempo ya ha culminado, como ser el caso Checoslovaquia.

Dentro de la habitación se colocará:

El proyector en la misma pared que la puerta de entrada, para proyectar hacia la pared frente a esta y así el espectador podrá ver los postulados a primera vista al entrar al cuarto.

El televisor en el piso, en la esquina izquierda, (a la izquierda de los postulados proyectados) o sea en perpendicular a estos.

La habitación será llenada con humo bajo.

La propuesta es que el televisor sea en parte tapado por algo de humo, proponiendo al espectador a desplazar el humo frente a este para poder ver entera la imagen.

El humo tendrá el papel de sustituir esa masa intangible que es el tiempo.

¿Cuando nace un Tiempo Muerto?


El común denominador, dado la pregunta realizada a varias personas de veintipico y estilo de vida parecido al que llevo, supieron hablar de un tiempo en el que no podes hacer nada, en el que estás inhabilitado.

Dado que este proyecto (pronto videoinstalación) es bastante catártico y en algún punto egocéntrico reflexiono sobre lo que es para mi y creo que los tiempos muertos son esos momentos en los que siento que empiezo a morir, esos momento que no me permiten hacer nada, que no puedo avanzar, esos increibles momentos en los que no puedo ni siquiera retroceder porque soy prisionera de ese momento, creo que quien está muerto en ese momento no es el tiempo sino yo.
Recuerdo que en último empleo, que me desempeñaba como secretaria: sufría a más no poder, tenía que hablar por teléfono con gente que no me importaba y les tenía que explicar algo que yo tampoco entendía, trataba de dividir en dos mi cabeza para pensar en cosas que realmente me interesaran mientras otra parte de la cabeza trataba de invitar gente al evento del 20 y 21 de agosto... pero no tenía escapatoria, la cabeza no me daba para hacer ambas operaciones asi que tenía que dejar de lado eso hacia donde me quería escapar y volver a Rincón y Moreno, donde mi cabeza, y por ende cuerpo, tenía que estar.
Recuerdo quería que tiempo pasara rápido, recuerdo que cuando se acercaban las 18hs sentía una intensa felicidad, una energía que empezaba a circular por mis venas, arterias y capilares llenando todo músculo, tejido, célula y organoide, allí donde caudales de anestecia habían pasado el día y de pronto me hacía dueña de no solo mi cuerpo sino que además mi tiempo.

No puedo evitar mencionar que desde el poco tiempo que hace que falleció mi abuelo, cuando llamo por teléfono a mi abuela y le pregunto como está suele contestarme "aquí estoy... matando el tiempo" ¿será que ella quisiera retroceder o adelantar el tiempo?

Entonces si el naciemiento de algo implica un comienzo, el nacimiento de algo muerto, en este caso un tiempo ¿es cuando el tiempo empieza a morir y deja de vivir o es acaso cuando el tiempo muerto deja de morir y yo puedo volver a vivir?

domingo, 28 de octubre de 2007

digan "wisky"





estás son algunas de las imágenes con las que me siento reprsentada cuando hablo del paso del tiempo... las mismas aparecen en el video de la videoisntalación

martes, 4 de septiembre de 2007

Postulados




El tiempo nos permite organizarnos a los seres humanos.
El tiempo es irreversible, la muerte es el hecho irreversible por antonomasia.
Una persona puede percibir el paso del tiempo aunque más allá de que no lo haga el tiempo transcurre y es el mismo para toda la humanidad.
El pasado, presente y futuro pueden ser considerados ilusiones.
El espacio abarca 3 de las 4 coordenadas en las que existimos, el tiempo es la cuarta y es absoluta. Irreversibilidad, la muerte es el hecho irreversible por antonomasia.




Gracias a la gente de la internet puedo decir lo siguiente:


(lo encomillado pertenece textualmente a wikipedia)




El tiempo nos permite organizarnos a los seres humanos.
El tiempo es la magnitud física que mide la duración o separación de las cosas sujetas a cambio.

Es la magnitud que permite parametrizar el cambio y ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo un pasado, un presente y un futuro, y da lugar al Principio de causalidad, uno de los axiomas del método científico.

El tiempo es irreversible, la muerte es el hecho irreversible por antonomasia.
En la mecánica clásica, el tiempo se concibe como una magnitud absoluta, es decir, es un escalar que cuya medida es idéntica para todos los observadores (una magnitud relativa es aquella cuyo valor depende del observador concreto). Eso está de acuerdo con la concepción filosófica de Kant, que establece el espacio y el tiempo como necesarios por cualquiera experiencia humana.

Es por eso el tiempo en mecánica clásica se califica de "absoluto" porque es una distinción válida para todos los observadores .


Se destaca que ni el conjunto de eventos ni pasados ni futuros es tridimensional.


Una persona puede percibir el paso del tiempo aunque más allá de que no lo haga el tiempo transcurre y es el mismo para toda la humanidad.

La duración de un proceso depende del sistema de referencia donde se encuentre el observador.

No existe, por tanto, ninguna posibilidad establecer una noción absoluta de simultaneidad independiente del observador.

Las relaciones causales de la teoría de la relatividad, conllevan que no existe un tiempo único y absoluto para los observadores, de hecho cualquier observador percibe el espacio-tiempo cuatridimensional según su estado de movimiento, por lo que cada conjunto de acontencimientos podrá ser simultáneo para cada observador. (Los conjuntos de acontecimientos percibidos como simultáneos difieren de un observador a otro.)


El pasado, presente y futuro pueden ser considerados ilusiones.



La medición del tiempo

…“Las formas e instrumentos para medir el tiempo son de uso muy antiguo y todas ellas se basan en la medición del movimiento, del cambio material de un objeto a través del tiempo, que es lo que puede medirse. En un principio se comenzaron a medir los movimientos de los astros, básicamente el movimiento aparente del Sol, dando lugar al tiempo solar aparente. El desarrollo de la astronomía hizo que, de manera paulatina, se fueran creando diversos instrumentos, tales como los relojes de sol, las clepsidras o los relojes de arena. Posteriormente, la determinación de la medida del tiempo se fue perfeccionando hasta llegar al reloj atómico.”…


El espacio abarca 3 de las 4 coordenadas en las que existimos, el tiempo es la cuarta y es absoluta
Debido a que el universo tiene tres dimensiones espaciales observables, es usual referirse al tiempo como la "cuarta dimensión"

“En el espacio tridimensional, se requieren tres coordenadas espaciales. Sin embargo, la visión tradicional en la cual se basa la mecánica Clásica, cuyos principios fundamentales fueron establecidos por Newton, es que el tiempo es una coordenada independiente de las coordenadas espaciales y es una magnitud idéntica para cualquier observador”… . …“(la velocidad de la luz es constante, independiente de la velocidad del emisor u observador, en contradicción con lo postulado por la mecánica clásica.)”…


Flecha del tiempo psicológica

El tiempo psicológico es, en parte, el catálogo de la acumulación creciente de datos en la memoria a partir de continuas fluctuaciones en la percepción.
lo que recordamos configura el pasado, mientras que el futuro consiste en esos sucesos que no pueden ser recordados.

La acumulación de recuerdos en la memoria crea una flecha del tiempo mental.

Otra flecha se origina por la sensación de que :
nuestra percepción es un continuo movimiento e intercambio entre lo desconocido (el futuro) y lo conocido (el pasado).
“…La anticipación de lo desconocido conforma el futuro psicológico que siempre parece ser algo que avanza hacia delante, pero, como el reflejo en el espejo, configura lo que se haya archivado ya en la memoria, como los deseos, los sueños y las esperanzas, que, en efecto, parecen hallarse siempre para la persona más allá en el tiempo…”

La asociación mental sobretodo en lo que es occidente hace una relación entre el pasado (detrás, izquierda) y el futuro (delante, derecha). Se ha visto en varias civilizaciones que toman el tiempo pasado como algo que está delante de uno (porque se lo puede ver) y el futuro como algo que viene desde atrás, porque no se lo puede ver venir.

La flecha del tiempo psicológica es reductible a la termodinámica si vemos la memoria como la correlación entre las neuronas y el mundo exterior. El volumen de memoria aumenta en esa correlación, pero siempre en el sentido del futuro, nunca del pasado.

El proceso de envejecimiento supone, algo más que la simple acumulación de recuerdos, de ahí que el ser humano siempre haya tenido siempre la ilusión de volver atrás en el tiempo que en viajar al futuro o en invertir la flecha del tiempo.


Irreversibilidad

(se aplica a aquellos procesos que, como la entropía, no son reversibles en el tiempo).

La propia muerte es el hecho irreversible por antonomasia.
En el contexto de sistemas complejos, los eventos que resultan al final de ciertos procesos autoorganizativos, como la muerte, la extinción de una especie o el colapso de un sistema meteorológico, pueden ser considerados irreversibles.

No more Sweet Home Llavallol



Ahora tengo que esperar que pasé el tiempo, quiero que este mes pasé lo más rápido posible, odio las pastillas que tengo tomar, son probablemente el peor castigo que se me puede dar ya que el don de tragar comprimidos: no lo tengo.
Algo me despertó, no sé si fue un grito o un ruido pero me desperté. No sé que hora era, pero era cerca de las 9 porque a esa hora me tenía que despertar. Era el segundo día que amanecía en casa sin tener que ir a trabajar, así que sólo tenía que ir a cursar a la tarde y claro, al mediodía cortarme el pelo.
Todo este mes tendré que tomar 9 pastillas diarias, 1la tomo desde años, y seguramente siga haciéndolo, las otras 8 son: 6 cápsulas de Indilea y 2 comprimidos de Zetavudin. Lo que da un total de 270 pastillas en un mes. Todo el preventivo, claro, y para ganar tiempo.
Adoro las mañanas, adoro su hermosa luz, blanca que parece casi celeste, su promesa del día que llega con todo lo que puedan contener y a mi me robaron esa mañana, ese momento y mucho más.
Fueron un grito y un ruido lo que me despertaron. No importa tal vez el orden pero entre preocupación, miedo y extrañeza opté por levantarme y ver que pasaba, censuré el impulso de llamarlo a papá al trabajo, seguro se iba a preocupar.
Al salir de mi cuarto en mi comodísimo floreado pantalón pijama, remera y claro, pies descalzos: descubrí que se trataba de eso que prefería no pensar.
No sé donde encontré la llave con tanta facilidad y con tanta rapidez, la misma o inferior a la que me hizo correr al portón, donde me interceptaron e interrumpieron el grito más fuerte y agudo que recuerdo haber dado y luego fue como un fundido a blanco.
Él me abrazo y me hizo entrar, prometiéndome que nada me iba a pasar… y la luz era tan bella, agitada entre temblores entré con él y me llevaron a lo que se podrá denominar la escena del crimen, “boca abajo y con las manos a la vista” me puse tras me lo ordenaron, mi corazón iba muy rápido, mi aliento iba muy rápido.
Ella también estaba como yo, boca abajo y con las manos a la vista, nos prohibieron hablar y el miedo se apoderaba de mi cuerpo que entre los temblores que contenían a mi persona.
Con ganas de ir al baño y hacer mil cosas, escuchaba sus pasos y voces, eran tres, son tres, a uno le tenía algo de miedo a los otros menos, el que más miedo me daba tenía un arma y era grande, lo describiría con el color gris plomo, celeste era su buso con capucha. Tenía un celular negro, finito y esbelto, un V3, que paquetería.
Cuanto tiempo pasé debajo de la cama no lo sé, pero sé que uno sangraba en el antebrazo y yo escuchaba sus voces desde mi escondite debajo de la cama de mis padres, boca abajo y con las manos a la vista, sé que el tiempo pasaba pero no sé a que cantidad de pulsaciones por segundo, sólo quería que se vayan y dejar de estar boca abajo y con las manos a la vista.
No sé como pero (no me dejaban ir al baño) recuerdo irme a curar al “lastimado” en mi baño, ese baño nuevo que quedó manchado con pervinox, sangre, aliento histérico y una escena nerviosa.
Le pedí que se sentara en el piso y que levante el brazo así yo lo podía curar pero no aceptó, se sentó en la bañera mientras yo lo atendía, la misma bañera que presenció rodajes.
Un torniquete le hice, como la canción de marilyn manson, un torniquete le hice con el camisón de mi vieja, ese que él tenía enroscado alrededor de la herida, él me pedía que no le hiciera doler mientras afirmaba que se le ponía la mano negra, tenía razón, se le ponía la mano negra.
Se le hinchaba la mano y los otros seguían revolviendo todo, así que él me pedía que le diera la plata.
La luz de la mañana, siempre tan brillante y hermosa, blanca casi celeste, mi favorita para iluminar casi todo, se manchó con mi grito sordo, sangre de él y vidrios, al igual que mi casa, ese envase en el que se festejaron cumpleaños, navidades, rodajes y escenas cotidianas, el mismo envase que contuvo los llantos y risas de nervios que me produjeron el incendió de hace cosa de 15 años, el día que Leandro no quiso dormir la siesta, que alivio que se respetó su voluntad, que alivio que él no estaba en casa cuando todo pasó, que alivio que él si estaba ayer a la tarde cuando me crucé al nene que pensé que me decía teletubbie, pero no era a mi, como me lo explicaba sino a él, que con su mano, que se ponía negra, sólo quería irse, pero a la vez agarraba todo mientras yo le pedía que no lo hiciera.
El policía me preguntaba cuanto tiempo pasó y yo simplemente no lo sé, que escuché primero: no lo sé. No sé si fue el grito o el ruido, cual fue primero no lo sé.
Los recuerdo desesperados cuando no encontrábamos la llave de mi casa para que se fueran, con la misma desesperación que tengo a la mañana cuando me tengo que ir pero algo agravada, encontraron unas llaves, que no eran, y me preguntaron cual era la llave del baño, y con la mejor honestidad le respondí que el baño no tenía llave, así que nos encerraron, un encierro medio virtual porque yo sólo quería que se vayan así que nos quedamos ella y yo ahí dentro, si me trababan la puerta igual iba a salir, tal vez terminaba desempotrando la mampara nueva del baño lindo de la casa, con esa luz hermosa, blanca, casi celeste, como la que las mañanas de primavera suelen tener, pero esta luz quemaba mis ojos, como casi cualquier luz ciega en cuanto uno se despierta. Iban a salir por el frente pero llegó mi tía con mi prima, tal como ella me lo había dicho durante ese encierro, y ellos corrieron al fondo de casa para escapar, recuerdo como sus voces y pasos recorrían el trayecto del pasillo, el mismo que me había visto correr minutos atrás, con los pies descalzos por el piso manchado y alfombrado por tantos pedacitos de vidrio, sentía la garganta seca pero tras el bocinazo de mi tío: salí y mi tía me alertó que me robaban la ropa… claro, si, la ropa no… ellos se habían robado mucho más que dinero, también se robaron espacios y tiempo.Mi preciado tiempo, ahora quiero que pase rápido, quisiera ponerle FASTFORWARD a este momento, así disuelve todos esos comprimidos, cápsulas y sensaciones tan fuertes y poco placenteras de un momento que todavía no sé si fue en fastforward o slowmotion.

miércoles, 1 de agosto de 2007

esquina N. de la Peña y Húsares...

siempre veo esta esquina cuando espero el bondi, no se ve la esquina en la que espero, se ve la esquina que miro cuando espero el bondi, salvo si viene la B, por N. De la Peña que me cruzo y la tomó ahí, pero desde este punto de vista ve si vienen la C y la B, el kiosko es estratégicamente el mejor lugar para esperar, además se puede comprar algo y conseguir monedas...


El puesto de flores, que ya no vende flores sino loteria y otros juegos de azar. La casillita está empapelada por afuera con propaganda política y por dentro: la señora que trabaja en él pone fotos de Sandro.


El poste de luz, testigo de mis partidas y arribos al y del barrio. No hay mucho que mirar aveces... asi que simplemente está.